La universidad necesita una reforma, pero no de su “Estatuto Orgánico”. Ésta debe ser en el aspecto gerencial y académico.
No es posible que previo al inicio de un semestre el Consejo Universitario no se reúna con los directores de las escuelas para trazar las pautas del período académico.
Ya es tiempo de que cuando un semestre vaya a comenzar se ponga en la web el día de inicio, y que las resoluciones del Consejo Universitario sean colocadas allí también, para que la familia universitaria se mantenga informada desde la misma fuente y no por otros medios.
Otro aspecto que se debe analizar, es la razón por la cual en una sección cerca del 80% de los estudiantes se retiran o no aprueban la materia, pero esto parece que no es preocupación de las autoridades. Es hora que, estas cosas se reflexionen.
Es necesario que cuando alguien ingrese al cuerpo docente se le haga una inducción a la universidad, para que conozca la metodología de enseñanza nuestra, que hay que definirla aún.
La universidad tiene que establecer una relación más cercana con el sector productivo nacional, para auscultar qué tipo de profesionales demandan las circunstancias, no podemos seguir formando profesionales que estén desfasados de las necesidades que requieren las empresas del país.
En lo concerniente a la planta física. No sé si las autoridades han dedicado algún momento para hacer un levantamiento de la capacidad de cada aula y así determinar el número de estudiantes que pueden ser colocados en las mismas.
¡Basta ya! de que las autoridades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo estén haciendo discursos bonitos y diciendo que tenemos que ser más competitivo y creativo, pero esas mismas personas se contradicen cuando no son capaces de propiciar una discusión real sobre hacia donde debemos ir. Tenemos que definir el tipo de institución que necesitamos para enfrentar los desafíos que ya tenemos.
Una universidad en la época del conocimiento y la información no puede estar dirigida como si estuviéramos en el siglo XIX.
Necesitamos una UASD que sea propositiva, innovadora en su método de enseñanza-aprendizaje, abierta, crítica y con una clara política de investigación que tenga impacto en el desarrollo nacional.
Todas estas cosas las podemos alcanzar, si quienes dirigen nuestra universidad escuchan a los profesores, a los estudiantes, empleados, empresarios y al propio gobierno dominicano.
De Gil Sandro Gómez
vía En directo-La UASD necesita cambiar – DiarioLibre.com.












